4 julio 2012 – La liberalización de de visados con la Unión Europea ha resultado en controles fronterizos arbitrarios y prohibiciones de viaje en los países de los llamados Balcanes Occidentales. Esta es la conclusión de una encuesta comparativa de las medidas que han sido establecidas por los países de la región tras las presiones de la UE sobre un incremento en el número de personas de estas naciones que buscan asilo en la Unión Europea. Los Roma han sido la principal víctima de estas medidas.

La Organización No Gubernamental Chachipe, que defiende los derechos del pueblo Roma, analizó las medidas llevadas adelante por Serbia, Macedonia y otros países de la región, a los que la UE les otorgó la liberalización de visas, para evitar presiones en caso de una reintroducción de los requisitos para conseguir un visado. Consisten en el reforzamiento de los controles fronterizos, la revocación o invalidación de documentos de viaje y otras formas de castigo.

La ONG encontró que estas medidas están más avanzadas en Macedonia, en donde recientemente se aprobó una ley que permite la confiscación temporal de pasaportes. Sin embargo, disposiciones similares también han sido previstas en Serbia y otros países. Varios miles de ciudadanos de estas países, en particular miembros de la comunidad Roma, han sido arbitrariamente privados de sus derechos de viaje sobre la base de una mera sospecha de que podrían ser “falsos buscadores de asilo”.

En su encuesta, Chachipe destaca la interacción entre la presión de la UE y la reacción doméstica. La organización muestra cómo el proceso de liberalización de visados ya ha implicado cambios considerables a la legislación, como los controles de salida, que son usados en la actualidad para mantener a los ciudadanos de estos países dentro de sus fronteras. Señalando las similitudes entre las medidas tomadas, la ONG cuestiona el papel de la UE, que va mucho más allá del de un simple asesor.

La ONG documenta que los múltiples e imprecisos anuncios sobre “consecuencias negativas” y los pedidos hechos por varios países, entre ellos Serbia y Macedonia, a estados de la UE para suministrar el nombre e identidad de los que buscan asilo han contribuido a alimentar el temor entre quienes se encuentran en esa situación y la población Roma en general. Además, las campañas de información pública también contribuyeron a fomentar la visión de que el pueblo Roma es responsable de la amenaza a la liberalización del sistema de visado.

La encuesta es el resultado de una vasta campaña durante la que Chachipe, junto con otras ONG, ha expresado preocupación sobre violaciones a los derechos humanos como consecuencia de las medidas implementadas en el contexto de esta liberalización del sistema. En su informe, la ONG señala que medidas como la prohibición de viaje y la revocación de pasaportes ya fueron investigadas cuando la liberalización de visas con Rumania.

En un balance sobre el llamado “caso del aeropuerto de Praga”, en el que de forma selectiva se impidió a Roma eslovacos de volar hacia el Reino Unido, la ONG afirma que los controles fronterizos basados en criterios étnicos son una flagrante violación a los derechos humanos básicos. La organización insta a la UE a no solicitar a los países que actúen en contra de estos principios sólo porque no quiere enfrentar la pobreza y desesperación del pueblo Roma.